No dejó pasar ni un día para presentar su nuevo gobierno de progreso, moderación y, sobre todo, feminismo. Tan seguro está de sí, y tan crecido, que él mismo se encargó de hacer el marketing: El nuevo gobierno es el primero de más mujeres que hombres; con la mujer más joven ministra; con la primera mujer embarazada y ministra de Defensa. “¡Jesús! - dijo mi Tere, recia extremeña que trabaja por horas porque no le llega con la pensión de viudedad-, sólo le ha faltado la mujer barbuda.”
Así, en el nuevo circo el gran mago parte en dos la caja que contiene los cuerpos femeninos, y enseña la parte más visible. Deja en el otro lado la competencia - Corredor-, el prestigio -Garmendia-, la idoneidad -Chacón-. Eso no importa; sino que lo importante es lo vistoso, lo que se ve y, como en todos los trucos, deja fuera la cabeza. Así entiende el feminismo Zapatero: por el número, la edad, y el grado de gestación de las mujeres.
Pero es sabido que en magia el efecto más espectacular es el que oculta el verdadero truco. Lo que resta dentro del cajón, lo que el mago quiere que no se vea, es lo que hay en el resto de la chistera. Y en esta ocasión, el truco es tan burdo que los conejos de la chistera ya son caimanes o cocodrilos. Y se sale, y hacen ruido, y se les ve. Porque aquí sigue el núcleo duro: Maria Teresa, Bermejo, Rubalcaba, Moratinos y Alonso. Empieza la función.





0 Respuestas a “El Gobierno pedagógico”